martes, 26 de abril de 2011

FOTOS (II). Nidos de Cigüeñas.

 
            Esta foto la hice en Argelia, en diciembre de 2009, a medio camino entre Ghazaouet y Orán.

            La primera vez que vi nidos de cigüeñas sobre los minaretes de las mezquitas de Argelia, me llamaron poderosamente la atención. Yo estaba acostumbrado a verlos en España sobre los campanarios de las iglesias. Nunca me había parado a imaginarlos sobre los minaretes. A pesar de tener cuarenta años, desde hacía ya ocho años, aún podía sorprenderme el mundo.

            Creemos que estamos en contacto con la naturaleza, pero la naturaleza no entiende de nuestros convencionalismos. Hemos querido humanizar a los animales y civilizar a la naturaleza, pero eso es una quimera. La naturaleza es verdaderamente libre,  no se comunica con nosotros. Solo nos cabe la posibilidad, la oportunidad de interpretarla. No nos discrimina por razón de país, creencia o raza o época.

Pero, sobre todo, aún podemos alegrarnos de sorprendernos ante ella. Esa es de las mejores experiencias que podemos seguir teniendo.

miércoles, 13 de abril de 2011

Greguerias (II)


Por fin, aquí está el resultado de vuestras aportaciones, tras una intensa selección, en la que pongo todas las que me habéis enviado. Gracias a todos.


El calendario es el mapa del tiempo. ^^ (Blanca del Mar)

El arado es el peine de la tierra. (Juan)

Un Anónimo me escribió:
Esta no es mía, pero Belén me ha cedido los derechos de autor:
"La sartén es el hospital donde nacen los huevos fritos".
Ahí queda eso. (Anónimo)


La greguería es el ejercicio literario que iguala al poeta con el niño, porque tal vez sean lo mismo. Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos dicho alguna greguería, aunque no sepamos que se llaman así.

Los truenos los oímos cuando Dios mueve los muebles en el cielo. (Abuela Encarna)

viernes, 1 de abril de 2011

Normas Básicas (III). Greguerias.


¿Qué es la greguería? Según Ramón Gómez de la Serna, que para mi fue su máximo exponente, es la suma de la metáfora y el humor. Consiste en observar lo que nos rodea y expresarlo con la poesía de un soñador. La greguería es para disfrutar del mundo con la candidez de la infancia. Puede ser ligera y despreocupada, pero también rica y audaz. Aunque son estudiadas por lingüistas parecen escritas por niños, y de hecho yo se que las escriben.

Como la vida, no es su teoría y su análisis, sino su degustación lo mejor de ellas. Aquí van unas cuantas para abrir boca.

  • Sobre la naturaleza:
Los ríos son caminos que andan.
Las arrugas del  tronco de los árboles nos dicen lo vieja que es la naturaleza.
Un día serán tan finas las arenas del desierto que no se podrá andar por él.
Quien deja una bicicleta sobre la colina, le pone gafas al horizonte.
Los invernaderos son las cárceles modelos de las plantas.

  • Sobre la mujer:
El albornoz de baño hace monjas a las mujeres, pero en seguida cuelgan los hábitos.
El acto más bello de la playa es ver como se quita las medias de arena la mujer bonita.
Al pintarse los labios la mujer guarda entre paréntesis un beso.

  • Sobre el lenguaje:
La ü con diéresis es como la letra malabarista del abecedario.
Escribir es que le dejen a uno llorar y reír a solas.

  • Sobre el paso del tiempo:
El obelisco es el cirio de los siglos.
El buen cuadro es el sello postal que se pone al siglo para que llegue certificado a los siglos venideros.

  • Sobre la comida:
Los jamones en sacos blancos van en calzoncillos.
El pan duro es como un fósil recién nacido.
      La merluza es un pescado hecho de rodajas.
      Las conchas de las playas son los restos de los arroces que come Neptuno.

  • Sobre el cuerpo humano:
      Los auriculares son las gafas de los oídos.
      Todos los que van en el ascensor hacen un apretado esfuerzo para que guarden silencio sus pensamientos, no se enteren de ellos los demás.
      Mientras hablamos por teléfono aprendemos a hacer las cosas como si fuésemos mancos.
      El jugo pancreático es el jugo más griego que poseemos.

  • Sobre la melancolía:
      No tiene importancia que el cazador mate un pichón, sino que haya matado un vuelo.
      En los hilos del telégrafo quedan, cuando llueve, unas lágrimas que ponen tristes los telegramas.

  • Sobre cualquier cosa:
       Las gaviotas nacieron en los pañuelos que dicen ¡adiós! en los puertos.
      El látigo traza en el aire la rúbrica del tirano.
      El que aprende qué hora es las “diecinueve cuarenta y tres” puede viajar lo que se le antoje.
      El humo de la hoguera quiere pintarle bigotes al cielo.
      Cuando el alba se enhebra en el ojo del campanario, queda cosido el nuevo día al pueblo.

  • Sobre la música:
      Los ángeles de la guarda de los músicos debían pasarles las hojas de las partituras.
      Tocar la trompeta es como beber música empinando el codo.

  • Sobre la mala leche, pero con gracia:
      El manco de los dos brazos se quedó en chaleco para toda la vida.

Según César Nicolás, no amaremos la greguería si no sentimos pasión por el lenguaje. Por eso, invito a todas aquellas personas que leen este blog a que escriban una greguería y me la manden. La pueden anotar en los comentarios del blog. Yo daré a conocer las dos o tres mejores, o cuatro si es que me escriben todos los seguidores de este blog. Vamos, animaros, no hace falta que seáis profundos, sino despreocupados y alegres. Cualquier dicho que tengáis puede convertirse en greguería. Cada uno puede enviar todas las que quiera, incluso puede ser anónimo o con pseudónimo. Dentro de una semana o diez días todos veremos el resultado de vuestras aportaciones. Ahí va una más para daros ánimos a escribirme…

La cabeza es la pecera de las ideas.